domingo, junio 01, 2008

'Lo esencial es invisible a los ojos'


Pido perdón a los niños por haber dedicado esta entrada a una persona grande. Tengo una seria excusa: esta persona grande es una de las mejores madres que conozco en el mundo. Tengo otra excusa: esta persona grande puede comprender todo; hasta los libros para niños. Tengo una tercera excusa: esta persona grande me recomendó vivamente hace años leer 'El Principito' de Antoine de Saint-Exupéry, cosa que hice sin mucho interés y prestando muy poca atención a la narración. Algo que he rectificado, volviéndolo a retomar hace pocos días y consiguiendo una sensación tan profunda, tierna y deliciosa como puede ser un sueño de un niño mayor. Si todas esas excusas no fueran suficientes, quiero dedicar este libro a la niña que esta persona grande fue en otro tiempo. Todas las personas grandes han sido niños antes. (Pero pocas lo recuerdan). Corrijo, pues, mi dedicatoria:


A AMATXU

CUANDO ERA NIÑA